6 maneras en que el Yoga funciona Fuera de la Esterilla

La práctica del yoga nos ofrece herramientas para la vida que pueden ayudarnos enormemente cuando dejamos la esterilla. Es nuestra elección aplicarlas cuando continuamos nuestro día.

yoga fuera de la esterilla

Empapados de sudor, flotando por el subidón del yoga, ya estamos planeando nuestra próxima práctica.

Somos yoguis. Esto es lo que nos hace volver:

1. DEJAR QUE SE VAYA

Mientras fluimos a través de las posturas en la esterilla de yoga, la naturaleza fugaz de la vida se vuelve claramente obvia. Todo lo que tenemos es el ahora mismo. Momento a momento, nos vemos obligados a dejar ir cada postura mientras llega la siguiente. Cada postura llega, y luego se va. La sentimos, la estiramos, respiramos toda la bondad que podemos, la retenemos y luego, así de simple… la exhalamos.

Todo hacia fuera.

Dejamos ir las cosas que ya no nos sirven. Nos sentimos más ligeros. Menos resistentes. Más aceptados. Aprendemos literalmente a ir con la corriente.

Dejar ir.

2. INCLINARSE HACIA LA INCOMODIDAD

Algunas posturas son extremadamente incómodas. Sentimos un montón de sensaciones y queremos echarnos atrás. Incluso podemos enfadarnos.

Durante un tiempo podemos echarnos atrás en una postura o incluso evitarla por completo, pero a medida que nuestra práctica progresa, aprendemos a inclinarnos hacia esas sensaciones incómodas porque notamos una increíble liberación en el otro lado.

Comienza mostrándose físicamente en forma de flexibilidad o fuerza. Luego notamos más. Nos volvemos más aventureros. Nos soltamos el pelo. Nuestra mente se abre. Nos sentimos cómodos saliendo de nuestra zona de confort, dentro y fuera de la esterilla, porque sabemos que es la única manera de crecer.

Zona de confort

3. RESPIRA PROFUNDAMENTE

Cuando pasas suficiente tiempo escuchando tu respiración, estirándola mucho, reteniéndola, exprimiéndola, vaciándola realmente, controlándola con paciencia y moviendo tu cuerpo con ella, se hace cada vez más fácil hacer lo mismo cuando llegas tarde al trabajo, te quedas atrapado en un atasco, sientes que se acerca una discusión con tu cónyuge, te tropiezas con el dedo del pie, y la lista continúa.

Tu aliento siempre está ahí para ti. En cada momento que pasa, seas o no consciente de ello, tu respiración es tu ancla. Aprende a verla como una amiga, como un alimento, como un consuelo, como una base.

Extendemos nuestras alfombras para escuchar y movernos con nuestra respiración. Para honrarla. La ponemos en primer lugar. Esta sencilla práctica de la conciencia de la respiración nos lleva a un aprovechamiento más automático de nuestra respiración en los momentos en que más la necesitamos.

Inhalar Exhalar

4. MINDFULNESS

Del mismo modo que visitamos a un amigo, nos visitamos a nosotros mismos. Nos vestimos y nos registramos. Participamos en una meditación silenciosa y en movimiento. Nos quedamos en silencio. Escuchamos nuestra respiración. Notamos dónde surgen las sensaciones. No tenemos que hacer nada al respecto.

Solamente notarlo.

Elegimos salir de la montaña rusa del pensamiento. No juzgamos lo que surge, simplemente lo dejamos ser. Notamos, aceptamos y abrazamos exactamente donde estamos. Los pensamientos vienen constantemente, pero seguimos eligiendo nuestra respiración.

Cada postura es solo un lugar para volver a la respiración (nuestra primera prioridad). Las posturas se convierten en un vehículo para practicar la atención plena. Para sentirnos vivos. Para SER.

Atención plena

5. CUERPO FUERTE, MENTE FUERTE

Siempre habrá un nuevo reto que se presente en la esterilla, ya sea una postura o una lesión. La respiración y la asana son las claves para liberarse de la autolimitación que vive en tu mente. Siempre hay algo nuevo que hacer en tu mat después de guardarla en la funda esterilla yoga. Modifica, intensifica, haz lo que te funcione, pero recuerda que las posturas que evitas son las que más necesitas.

Sé realista contigo mismo. ¿Funciona lo que estás haciendo? Sal de tu zona de confort.

6. ENCUENTRA TU LÍMITE

En cada postura, encuentra tu límite. A veces esto significa retroceder un poco. Escucha a tu cuerpo. Déjate llevar por las sensaciones. Acoge el reto con los brazos abiertos. Nos doblamos para no rompernos. Nos ponemos de cabeza para seguir estando de pie. Nuestro compromiso con la práctica nos ayuda a manejar los desafíos de la vida con gracia. Somos verdaderos guerreros.

Cuerpo fuerte Mente fuerte

Dentro y Fuera de la Esterilla

Cada una de estas cosas es una práctica. Cada día tenemos una elección. La parte más difícil es vestirse y presentarse. Cada vez que salgo de la esterilla, aprendo algo nuevo sobre mí mismo. No siempre es bonito y no siempre quiero hacerlo, pero siempre estoy de mejor humor después y solo ha mejorado.

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